Nunca te he dicho qué oculto entre las aguas granadas,
en el afecto de la hoguera… cabriolas de hembras,
en la búsqueda marítima con la escafandra,
en la estrella que repetidamente acaricia la sirena.
La cicatriz entre maderos hace lumbres,
la luna es brasa que corrompe el misterio,
tesoros que iluminan el paso de las sombras,
deseos que salvan el mundo de su ruina,
entre leños queda el costurón de la fogata,
el alfabeto que se nombra todas las noches,
como un abecedario de mil almas al lado.
Te diré lo que he ocultado, no para que te quedes,
no para que hagas esas maravillas que acostumbras,
lo que dicta el corazón es la sabiduría que dice:
“entre leños queda la bregadura de la llama”.



Responder a Joel Gustavo Rodríguez Cancelar la respuesta