Para Teesha Zamacona
Ahora ya tu detonante
existencia se abriga al silencio
Los vestigios de tu cuerpo
aperlada piel, alma sin mesura
ojos de mineral berilo, luceros apagados
en el féretro a donde el polvo aflora
¿Quién te dijo tesoro
para que te guardarás
como gema inerme?
Hermoso lienzo el mal sueño:
un gallo sin gallinero
corretea una presencia
en una estancia de astros y bohemia
¿Quién se lleva tu último aliento?
Ahora ya tu recuerdo,
un rompe almas, es en flor
el infinito de tu nombre
escrito en cenizas de piedras llamas
¿En dónde habita la ausencia?
¡En el aleteo de una Nox Selene:
obsidiana de la mariposa!



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.