Luna te confieso que en las noches
donde tú estas o donde no te veo
yo aún lo espero.
Deseo que se presente, me sonría
y me haga enamorar.
Ahora sostengo mi corazón,
mi dulce amor,
esperando por aquel que he soñado.
Donde el consuelo que irradie
se sienta como un hogar al fin nuevo
y su radiante presencia la bruma logre disipar.
Así como tu suave luz de luna
que brilla entre tanta oscuridad.
Te confieso, querida amiga,
que me has visto llorar, reír y amar,
que aún no lo conozco,
pero espero que pueda llegar
convirtiendo el amor en un dulce sueño.
Espero que esta confesión le llegue pronto
para que cada paso que demos,
nos coloque más cerca.


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