Un nuevo día llega a nosotros,
hemos dormido abrazados y hemos despertado libres.
Ahora que nos hemos resguardado de los fríos y de la barbarie
tenemos las horas a nuestro favor.
Pensar que necesitaba tu cariño para salir de la trampa.
Tú eres quien llena mi alegría y me quita las cadenas;
me costaba tanto despertarme para ser un hombre nuevo:
tu dulzura supera a los mejores higos del desierto.
Somos ahora también la balanza del universo,
el cuchillo que hace sangrar al odio,
y ahora que nos pertenecemos
con nuestro cariño rasgamos la incredulidad del mundo.
Si camino a tu lado, tengo más fiereza ante los falsos,
tu amor es revolucionario:
la memoria de los caídos vale tanto como nuestros pasos.
Ahora vale la pena ganar la calle,
unirse a los que cantan canciones de esperanza.
Pensaba que eras tan lejana como una estrella
pero ahora que nos hemos encontrado
nos romperemos en pedazos
estrujados por el universo.



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