Te respiré aquí donde la vida me hace feliz y encontré la existencia.
Multiplícate para mí, crece infinito, asegúrame la vida, que te respiro.
Ten la certeza de mi felicidad plena, de mi vivir por ella; paradoja de palabras de una espora que da vida, de una existencia divina.
No necesito más, tan solo soñar, simplemente amar, y la espora que da vida cuando imaginas.
Espora de la felicidad, confórtame de vida.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.