Hermosa luna de destellos dorados
háblame de ella y de sus labios rosados
de su larga cabellera de visos castaños
y de esos ojos astrales que tanto extraño.
Cuéntame de su vida y de sus penas
si aún siente mi sangre por sus venas.
Si el sentimiento por mí la desenfrena
o si tal vez con otro amor se siente llena.
Dile que la pienso y que aún la amo,
que su poema cada noche declamo,
en busca exhaustiva de su estrella
la que más brilla, la que es solo de ella.
Dile, luna, tú que sí la puedes ver,
cuéntale del sufrimiento de este ser
que no pierde la esperanza de volver
a estar entre sus brazos una última vez.


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