Entraña de escamas
ante el paisaje escancia…
Y el barro humano frente a sí decanta:
repica y canta.
Se adhiere, se aferra y hiere.
Calcina también un corazón
vuelto madera.
*

Gracias siempre por calificar, comentar, compartir.

Entraña de escamas
ante el paisaje escancia…
Y el barro humano frente a sí decanta:
repica y canta.
Se adhiere, se aferra y hiere.
Calcina también un corazón
vuelto madera.
*

Gracias siempre por calificar, comentar, compartir.
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.