Admito padecer resentimientos,
y ser un egoísta destructivo.
Esta amargura con que yo te escribo:
Fruto de no mostrar mis sentimientos.
No soporta el poema a las razones,
no soporta a ese peso persistente.
Racionalizaciones de mi mente
no son de la belleza los blasones.
No victoria. Derrota inteligente
disfrazar a mi espíritu indigente
con las costumbres de la buena gente.
¿Seré ya sólo un animal sufriente?
Discúlpame por ser tú confidente
de éste masoquismo irreverente.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.