
Carrusel por mi voz de oboe. El verano se derrama en tus goznes. Filosos minutos me desangran. Rostros en procesión huyen de mi rostro. La herida sin bálsamo absorbe el silencio. Regreso en mí. Ya no me separo. Estoy sin cifras. Jaguar me desuello al trote de tu espada.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.