Esa raja // dura
en la florida y venturosa
maceta de la vida.
Esa rajadura de diamante
carbón (¿cabrón?) fosilizado
a la que nadie ha descifrado ni vencido
(sólo el Redentor).
Esa rajadura
de eminente facha oscura,
y siempre la más desconcertante:
¿Habíamos de ser felices y valientes
sólo para perderlo todo al día siguiente?
Trizadura eminente… Rotura
del barro, porcelana o mármol
de todos los pronombres de la vida.
Posiblemente
única, última metafísica
sólo redimible en el amor.
Lo repito:
Sólo posibilidad es.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.