Los días soleados son fáciles
para los enamorados.
Pero cuando viene la tempestad
es cuando el amor se pone a prueba.
Cuando llegan los días azules
se sabe si el amor perdura.
En los días donde las cicatrices sangran
donde las palabras dañan como dagas
es cuando se sabe quién es la persona
que está a tu lado.
Es fácil amar en los días de calma,
pero cuando la guerra abre fuego
buscamos ese lugar seguro
donde la fortaleza, el cariño,
sobrepasen todo.
Donde la calidez del sol
no abrume,
donde las olas del mar
se sientan tranquilas
después de las marejadas.
Donde las lágrimas que se derramarán
se vuelvan besos y risas.
No es ahí donde temas por tu vida.
Y no es buscar la perfección.
Es buscar un lugar seguro
contra tanto dolor y agotamiento.
Es encontrar
el verdadero amor.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.