Yo no sé si él es mago,
es más, ni siquiera sé si existe la magia,
pero lo cierto es que me lanza un hechizo con su mirada
cuando me nota y no se apartan sus pupilas de mí.
El hace magia
y sin utilizar las manos
ni alguna otra parte de su anatomía.
Me tiene como quiere,
me domina y no se percata;
me mata y no sé si lo haga intencionalmente,
pero yo muero en su mirada y revivo en la misma
cuando efectúa un parpadeo.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.