Anti–π–ropo – Daniel Olivares Viniegra

Dijo un tal al despedirse:

Quién fuera ya no mar

sino apenas agüita salada

brillo apenas

con humedad

–ansiedad–

para así sea

mediando un parpadeo

anidar alguna vez

en esos tus más que hermosos

(tristes) (ojos)


Descubre más desde Letras en órbita

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *