Brenda Spencer − Joel Gustavo Rodríguez Toral


¿Qué clase de jaula es esa casa
donde solo la soledad se respira?
Te paseas por la estancia como gato perdido
buscando un caído astro.
Padres partidos por la mitad,
con la incapacidad sonando en sus narices,
menos aún podrán resolver la ajena vida de sus hijos;
de su niña que quería estudiar danza o fotografía.
Pero Wallace, tu padre amoroso,
como prueba de cariño (al menos) te regala un rifle.
Tu madre, ausente, apenas nota la tristeza
que te invade cada vez que te escucha
por la línea telefónica.
Un lunes sin escuela, llena de aburrimiento,
con el epílogo de las calles de San Francisco,
¿qué voz te aconseja jugar al tiro al blanco
con esa escopeta obsequio de papá?
¿Y por qué el lunes resulta un día detonante?
¿Por qué confundir el shooting con un parque de diversiones?
¿Quién te regalo el osito de la feria?
¿Cómo logró la depresión cegar tu mirada
y que no te dieras cuenta de que estabas disparando a los niños
de la Cleveland Elementary School?
Las balas sonaron también secas en los cuerpos de Burton Wragg,
director de la institución, y en el cuerpo del conserje Mike Suchar.
Los adultos tienen tanta culpa en cada tiroteo…
Vives en una sociedad permisible, la del gran consumo;
tú eres una víctima más:
loca solitaria que afinas la puntería con el obsequio paterno,
pero él no te acompaña en la celda.
¿Por qué te dejó sola con la voz de aquella arma?
La Ruger 10/22, calibre 22,
semiautomática (con mira telescópica),
cumplió con su destino un 29 de enero de 1979.
Te convirtió en una extraña celebridad: asesina serial.
Querida niña Brenda Spencer,
con 16 años apareciste en las pantallas
contestando al cuestionamiento puntual
del noticiero de la tarde:
¿Por qué lo hiciste?
Tu respuesta fue contundente:
¡No me gustan los lunes!
Adormeciste, entonces, a un cisne con adrenalina
y una furia desconocida salió a plantar la cara…
De tu mano un instinto asesino al fin se liberó.
Ahora papá ya no te preguntará si el regalo te gustó.
Sabrá ya lo bien que lo haces.
Niña solitaria, esa que baila después de un tiroteo.


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