Las míticas mariposas amarillas de la vida
cada día lo son menos:
Se internan ya en la noche.
Se pintan ya de oscuridad, de luto.
Mariposas negras,
repositorios de tinta
que no utilicé
sino en describir
fugaces vetas prosaicas
en el festín de la realidad.
(Sueno demasiado envejecido).
Ella, alada y vuelo,
siempre estuvo,
siempre estará «en otra parte».



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.