El otro día comentábamos, entre compañeros del trabajo, que el rey Midas debió tener una mamá. El comentario resultó ciertamente curioso, ya que lo más importante de la historia es que este rey tenía el poder de tocar manzanas y convertirlas en oro. Dedujimos que la mamá habría tenido un poder similar, por ejemplo convertir cualquier agenciamiento en bebidas alcohólicas para su hijos. Esto resulta lo más lógico porque, quién no se ha comprado unos tragos con un dinero proporcionado por la mamá, quien ilusamente nos lo ha entregado para que nos compráramos un taco.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.