Nadie sabe descifrar tu mirada como yo.
Hay, acaso, en tus párpados una laguna de deseos.
Pronuncias mi nombre sin decirlo
y hay árboles azules en tu mirada coqueta.
Montañas lejanas cuando cierras tus ojos.
Voy solo como un pez nadando río arriba.
No sabemos cómo detenernos.
El signo de tus ojos café claro
me hace perseguir esa playera escotada
para colocarla muy cerca de mis besos.
Por lo demás…
hueles profundamente a pino
cuando apartas tu mirada de la mía.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.