Es bonito querer,
también perderse
en el deseo,
sin sentir afecto
o involucrarse tanto
en el amor,
sentir tus caricias
encender mi cuerpo.
Aunque prefiero también
un abrazo pequeño,
pero sincero.
Tus besos tienen sabor
pero aún no distingo
cuál es mejor.
¿Qué me hará falta?
Pienso muchas veces
y no consigo descifrarlo.
Quizá no importe.
Por un lado
llego a la gloria
junto a ti, con tu orgasmo.
Acto seguido,
olvido donde estoy
y qué acaba de pasar.
Solo despierto
y ya no estás…


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.