Cuando me miras a los ojos siento como si lograras encontrar paisajes desconocidos de mi alma.
Entonces resplandecemos como una estrella, los pájaros cantan y las flores perfuman nuestro alrededor.
Ahora somos un viaje fluyendo hacia lo desconocido, donde atados quedamos tú y yo.
Nada más mágico que tu mirada, sí… que me envuelve en esos desconocidos paisajes de mí mismo, que no conocía y que me hacen ser más humano y más hombre.
Acompáñame siempre, traza una cruz, pon la espada en mi hombro; dame las alas para resguardar el parque, el camino, la vieja escuela, el árbol donde nos besamos y la pluma donde lo escribo; la llama de nuestro amor.
Luz y guía en la noche que me obliga a salir; fuego que me abriga; llave que abre nuestras islas; pasión eres, amor, marca ardiente que precede a un profeta.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.