Cada día proporciona una gran cantidad de personas a tu vida, que están en ese momento de la desesperación, que no importa la acidez de otras, ni las palabras que manan de sus bocas.
Son una baba tediosa que se humedece y resbala de ti, gracias al cariño que te tienes.
No pienses en ellas, solamente cubre de amor esa oratoria para que no te duela.
Agradece siempre, recuerda que la ayuda es la mejor medicina para el ego que aquel día sufrió y no murió.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.