i
Fragor de luz
¡¡¡ ah !!!
c
r
c r u z a
z
a
presuroso el cielo
Mas no el azur
o bien índigo sino el del lenguaraje — celaje abierto
(ah, vierto) viento
donde
habita más
cual poderoso
rojo ensamble
tal sable relámpago
que no simple
retintín, volantín o cometa
aunque sin parar raudo
bambolea
eso que ni qué
¿qué es?
ya no sé
canica, peonza,
cósmico trompo
pleno y ardiente
universo
en
juego…
Al centro de las almas (ábraras)
se insertará después y cargará nuevo destello
sépanlo o ignórenlo sabiduría de trueno es
y a querer o no sendero abierto
el que siempre sembrará Roberto
ii
es cuánta luz
es que mira seduce su abundante música
es dato puntual y solazada memoria
posición, postura y propuesta
que no pospuesta su duda o su sentimiento
más allá de la –su– sabiduría
plenipotencia y poder desde la madre Natura
o desde la madre Lengua
–y desde la suya también, y de la tuya…–
la ancestral y viva
saliva
salva
selva o río
tierra
color calor vapor
éter eterno éter nos es
así como ya lo ves o no lo ves tal vez…
para transformarlo todo
al mundo tenía que agarrar a topes
y, por supuesto, tenía que apellidarse
López
iii
loa, canción
armónicas sinfónicas
pero mejor huapango, redova
o evocador corrido
para qué décimas o sonetos si antipoemarlo puedo
albur Emas, treceadas o calcinantes (cal sin antes cual sin antes) aullidos
que celebren tan sinigual destino
al abrazo amigo
acompañará alegre carcajada
(y por supuesto prohibida quedará la artera puñalada)
nada somero, el mero mero, y también alegre monero
Rayo del Sudeste su deste
mole de guajolote pide, pero no más poemas moleros…
Pero sí; pero no; que me la llevo yo
marimbas, trompetas,
mezcal y larga vida por demás vivida
Y quede aquí mi salutación muy bien tendida…
a quien de entre los espejos de sol siempre resulta
más que quetzal o ínclito turpial,
de entre todo el abierto tigral… el jaguar más Moreno.
*



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