La realidad que nos detiene
nos ha dado una brecha para vernos.
Divagamos en el hecho de
si valdrá la pena hacerlo.
Las horas se han vuelto segundos.
La luna inicia a menguar.
Las estrellas nos indican el lugar
donde nuestros corazones se unen de nuevo.
Pero ambos sabemos que,
al amanecer,
todo habrá acabado.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.