Se me traslapan los párrafos mentales
al influjo de las nuevas exigencias:
cada vez más apocalipsis, más violencias.
Ya no seas impío,
y bájale al rugido
de tu lucidora motoneta.
Cuando yo suelto flatulencias
procuro hacerlo a solas:
no lastimo tímpanos,
ni asusto al respetable.
¿Nunca rimará lo humano con la máquina?…



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.