La muerte nos endurece poco a poco.
Apaga las ilusiones encendidas,
nos acota en nuestros límites exactos.
Nos calla poco a poco.
Y nos deja de piedra o mineral desconocido
partes del alma y de la vida.
Cambia el dolor
por completa insensibilidad.
Será que no puede ser sustantivo,
si acaso verbo conjugado,
gerundio e incesante movimiento.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.