Hace días que el colibrí no me visita,
A falta de su canto le pido al árbol
que su bálsamo desentrañe mi ausencia,
esta ausencia que me abate y no deja de recordarme
que estoy muerta.
Me extravío en los rostros que no fui,
en la tristeza que no es mía.
Ts ‘un Ts’ un, Ts’ unum
Ts ‘un Ts’ un Ts’ unum.
¡Extraño el colibrí!
¡Cómo lo extraño!



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.