Para algunos el tiempo
fue sólo un enhiesto suspiro.
Para otros incesante batallar…
¿De qué guerra?
¿Hacia dónde su melancólica marcha,
su líquido gotear,
su tropa de recuerdos,
su aullar y su callar?
Afortunados los amorosos,
o los místicos, o los rebeldes…


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.