Fotografía − Jesús Garrido Gatica

Destapo las botellas de las horas.

Paladeo recuerdos semi-amargos

y marrulleramente reconstruyo

un mar que semejaba a un cielo:

Milagro de la pureza en movimiento.

Sal de luz. Luz de sal.

Salía a la luz del mundo

mi yoíto.

Una familia congregada,

y sin embargo,

lista ya para la destrucción,

para las derrotas ante el tiempo.


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