Por tanto ver cuerpos perfectos, sonrisas blancas y pieles claras, anhelo ser parte de eso. Aunque la realidad juegue en contra y deje de aceptar lo que tengo. Eso es vanidad.
Mis bolsillos casi van vacíos, aunque no falta nada en la mesa y puedo beber una cerveza de vez en cuando. Trabajo por lo que tengo, pero hay un problema, no lo acepto por querer más de lo que puedo contar, y sin saber que me puedo perder por obtenerlo. Eso es vanidad.
También quise conocer menos, enaltecer lo de hoy en día, aunque mañana sea olvidado. Por estar preso en el aquí y ahora, no veo la hora de intentar algo que hoy día sea «viral», así cueste mi criterio y también la dignidad; en serio, no lo vale. Eso es vanidad.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.