Soy producto de tu visión.
Sin estar, me encuentro ahí.
Confundes con un raro mirar
la ausencia del pesar, del pensar.
No sabré responder si preguntas
a dónde voy o si estoy bien.
Basta con un recuerdo
para habitar tu memoria.
Quizá alguna historia callada
donde mi voz ya no suena.
Así puede pasar en mi cabeza,
la cual día a día
pierde de formas increibles
valiosa e innecesaria información,
aunado a la distracción
esporádica, totalmente orgánica.
Me aterra la tercera edad
porque no es seguro llegar;
sin embargo, divagar así
bajo la oración: «Piensa a futuro»
roba más de lo que crees,
nubla hasta que no ves,
como si manejaras en medio
de una espesa neblina.
Por lógica, irás despacio
pero ignorando también la belleza
del paisaje, del camino.
Creo que así se debe sentir la vida.
Pocos ven dicha realidad.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.