Eres vida, eres sabia, eres color,
eres el trinar del amanecer que se levanta,
para darle paso a un hermoso verdor.
Desde las entrañas de la tierra, el verso nace de la flor,
la flor le da sentido a la existencia
que adorna sin más ahí donde retoza el ciervo
con gallardeo espectacular.
El campo vuelve de su recogimiento,
antes de que se acostumbre a invernar,
porque tú, oh Primavera,
con tus fuerzas y tu alegría encantadora,
transformas el universo en canto otra vez.
… Llegas y lo transformas todo,
y todo se vuelve nuevamente a renovar,
cumples con tu cometido de darle nuevamente a la savia,
libertad para correr.
Eres bella, eres linda, porque corres colina tras colina,
preparando los caminos por los cuales, las mariposas podrán volar
y los animalillos han de transitar.
Despierta, Primavera, que la otra puerta está por abrirse
y te quedarás contemplando, con madurez…,
cómo se da el siguiente paso.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.