Canciones – Mario Guzmán

Pensar que el mundo nos parecía tan grande.
Éramos tan lindos.
La luz brillaba en nuestra mirada.
Y a pesar de nuestra soledad y nuestro misterio, nos amábamos:
Cuando caminábamos esos largos pasillos que conocías tan bien
o cuando dábamos esos paseos a medio tarde,
no había quien nos pusiera una mirada en cima.
Éramos el paisaje y nosotros.
Yo, tú.
Tú, yo.
Es que éramos el árbol.
Éramos la calle y la tarde.
Una pareja caminando
y las hojas cayendo como dorados racimos de palabras.
Pero tú, no te atrevías a reconocer que me querías,
que morías por decirme
que te abrazara muy fuerte
y que te dijera muchas promesas al oído,
pero cuando te escuchaba detenidamente,
con esa voz inolvidable, fuerte y cortante como un acero de dos filos
me daba cuenta que el mundo giraba alrededor de ti.


Descubre más desde Letras en órbita

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *