La excusa mas tonta: «No es un vicio si puedo controlarlo».
Vaya manera de engañarse uno mismo, saber que se pierde más que el tiempo en cierta actividad. Gasté recursos que, según yo, recuperaría, todo pasó y sigo aquí, solo que más viejo, sin energía ni esperanza, añorando una juventud que prácticamente tiré. Así también me iré yo, cuando muera.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.