Es consecuencia de que de la misma manera que me he dicho, que no me gusta sufriré la negación de una nueva proposición de mi inspiración.
No a la generosidad de mi literal pensamiento, crear ha de ser prioridad y no plagio vehemente de aquello que se piensa.
Macera los componentes, dilata a fuego lento la composición de lo que por los ojos comerán a bien los comensales de aperitivo, el entrante de letras que estás preparando.
Sé que pueden con todo, me digo en este paréntesis obligado,
las personas a las que les gusta leer, me sigo diciendo, devoran saboreando todo aquello que les das.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.