Babilonia lunar, ciudad de luces intermitentes.
El futuro a la vuelta de la esquina
en un abrir y cerrar de ojos.
¿Dónde quedó la verdadera existencia?
En el suburbio humano, entre lacayos y reyes
del hiperporvenir corporativo, con microchips,
neuronas adictivas para tus ojos y tu cuerpo,
y grandes anuncios de fundas corporales que incluyen el paraíso,
o ante un acumulador del thálamos para volver a vivir,
y terminar los asuntos pendientes,
que el corazón apresó durante tanto tiempo
al amparo de la refrigeración de la criogenia,
para volver como una sombra del virtual panteón,
para saber si uno sigue siendo el mismo
sin el mismo cuerpo o sin la misma cara o cabello,
y volver del más allá para resolver
entre líos de la vida inteligente
y los acontecimientos de la realidad,
la teoría del todo entre nosotros…
sombras con abrazador fuego:
un Blade Runner vuela mi Spinner.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.