La fantasía perfecta ha iniciado.
El villano ha sido derrotado,
mas sin saber que dentro
de cada uno de nosotros
vive uno en potencia.
Sin saber que
si no nos hubiera quedado
la zapatilla
la historia hubiera sido
distinta.
Sin saber que
lo que se calla,
lo que se guarda,
tarde o temprano
sale a la luz.
Si tuviéramos en cuenta que
el dolor
que cada uno carga
puede ser lo que haga
inclinar la balanza,
lo que nos hace cruzar
la línea
cuando el trauma
se acumula
y las lágrimas se vuelven
demasiado.
Porque el mundo es
de las personas
que se creen únicas
y diferentes.
Porque se juzga a la rareza
cuando se nos vende la idea
de ideales falsos.
Cuando lo único que faltaba
para convertirse en héroe
era un abrazo,
un consuelo,
una red de apoyo.
No somos responsables del dolor
que nos infligieron,
pero sí de lo que decidimos
hacer con eso.
Porque hay villanos con el alma
incomprendida,
con el corazón roto,
con los sueños hundidos,
sintiendo que algo les hace falta,
sintiendo que no pertenecen
a un mundo
el cual les ha vendido la idea
de que son raros.
Pero, no todos los villanos
son una dulzura,
así como no todos los héroes
son altruistas.
Solo aquellos que han estado
entre la línea delgada
de la normalidad y la rareza
pueden reconocer
cuál es la realidad.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.