Nadie sabe
de los silencios
que están
en tu alma.
La culpas
que cargas
durante las noches,
donde los demonios
acechan
en las sombras.
Donde los pensamientos
autodestructivos
aparecen.
Donde la respiración
se vuelve
rápida.
Nadie sabe
de las batallas
internas
que luchas a diario.
O de los pensamientos
autodestructivos
cuando
las decisiones
se vuelven más impulsivas.
Nadie habla de las lágrimas
que has guardado,
de las veces
donde la
sonrisa
se vuelve una máscara,
la cual no sabes
cuándo es cierta.
Nadie sabe
cuánto te cuesta
levantarte y seguir
luchando.
Nadie sabe de los pasos
que estás tomando.
Para de nuevo
armar
tu vida.
O de tomar una nueva dirección.
o nuevos retos,
nadie sabe.
Nadie sabe
lo que te ha costado,
pero aún logras seguir adelante,
tratando de estar para todos.
Tratando de probar nuevas cosas.
Y aunque tú no lo veas
ahora,
el futuro que te espera
puede que sea
grandioso.
Puede que pierdas la pelea,
pero jamás la batalla.
Pueda que sientas
amor, orgullo
y felicidad de nuevo…
Trata de sanar.
Trata de intentar.
Trata de amar.
Trata seguir con vida.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.