Lagrimales de nube, ráfagas de tormentas
Anegadas furias del agua en estampida
abaten sobre el lugar arenoso
Desperdicios atascan la cañería
en las venas del desagüe sobre las avenidas
del cívico maloliente del olvido
La gente gentuza que sobrevive
en sus colonias guetos de miseria
siempre al acecho de los impuestos
la carestía, el crimen y ahora del cambio
climático
El paraíso nunca viene con tu voto
nunca llega con tu rezo y buena conducta
El paraíso en estas malhechas vialidades
son las mentadas interminables y diarias
en los diálogos de los cero-humanos infalibles
esclavos de los cerdos dominantes del poder
Hoy hay en esas tormentas demasiadas lágrimas
en los despojos a los inquilinos
de las casas abatidas por los aguaceros
y el corcho de cochambre desbordadas…
por las calles del cochinero, ruina y llanto.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.