Cuando te fugas a lo mismo,
pero el corazón no da para más.
Cuando en el banquete de la vida
comes solo, ciego, sordo, mudo.
Cuando necesitas creer en el infinito
de una fugaz nota musical, y crees,
pero finalmente el mundo egotista
te atrapa: Quieres ser convencional.
Cuando te dejas vencer
por tu estupidez y crueldad.
Cuando no quieres abandonar
los secretos senderos torcidos del mal.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.