No hay línea
que no cruce
por ti.
No hay nada
que pueda
detener
el amor sincero
de una amistad.
En la oscuridad,
cuando los
pensamientos
se vuelven
demonios
sabes que
estoy a una llamada
de distancia.
No hay nadie
más por la
que yo
daría el mundo
entero.
El único amor
verdadero
que es
capaz
de luchar
contra el tiempo,
la distancia
y los impedimentos.
De saber
que te tengo
y respaldaré
la vida entera.
Si te caes,
caemos juntos.
Para festejar
y llorar.
En las buenas
y en las malas.
En las noches
frías, o
en los días
donde el arcoíris
sobresalga.
Ahí estaré
para ti.
Así como
nadie
me sostiene
y anima
como
tú.
Porque
no hay
amor
más
sincero
que un
hermano
del alma.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.