Si te vas no me va a doler.
Si te vas te lo voy a agradecer.
Es que no tiene ningún sentido
enmendar algo que ya está más roto que compacto.
Después de todo,
retener a alguien no es tan válido.
Obstruir la puerta para la salida
no es una forma de impedir su despedida.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.