Abrázame otra vez.
Una mirada tuya es suficiente para mostrarme la luz de la noche.
Mi mano cruza tu cintura como un río sujetando a un árbol.
Una simple mirada de tu alma me roba por entero el corazón.
Una bandeja de agua cae sobre mi cabeza; me iluminó. Mis saetas se vuelven contra mi.
Ahora estamos solos. Admiro tu desnudez Soy un hombre que cruza la vida con la mujer de los dos nombres.
De ahí me abrazo y me convierto en un carboncillo.
Un niño alado me regala su flores.
Quedo atrapado entre tu bella sonrisa.
Amanezco día tras día.
Qué feliz soy.
Abrázame otra vez…



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.