Luna, campana de leche,
oscura en la duda
de un transitar lúdico.
Luna, emblema del viento ,
a ratos temblorosa
como la esfera de un árbol navideño.
Luna, fetiche, ala de perro,
vaso transparente, subterráneo beso.
Sé que pides olvido para tu mirada,
pero los hombres no aman
el absolutismo
de su propia noche terrestre,
y no tienen nada mejor que hacer
que mirar para arriba.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.