Casa cerrada – Susana Argueta

El viento ha mutado en susurro

no deja de cuchichear.

Murmura día y noche

no calla.

El viento se ha vuelto suspiro sin nombre,

se cuela entre los escombros de nuestra otra vida,

derrumbado y triste.

El viento ha dejado de entrar en casa.

Miasmas y herrumbre.

Polvo estancado entre las tablas y los muros.

¡Ay, mi amado viento!

Imagen: Detrás del dolor @Susana Argueta


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