Me da miedo morir triste,
que mis ojos solo serán eso,
una materia que ha dejar de existir,
por eso escribo lo que he visto:
Un lago inmenso en donde se besan más que dos bocas,
un perro ha nadado y otro ha ido tras él,
una poesía ha nacido entre todo lo que no me he atrevido a decir.
Hoy, mi herida se ha curado porque me he cansado de mirarla
y al contrario te he mirado a ti, que eres luz y eres oído,
quien no huye,
quien ante mis ojos tristes ha divisado una palabra
que escurre y se seca, que se crea y se destruye.
Porque de eso se trata la vida, amor, de vivir y de morir,
pero no sabes cuánto cuesta estar aquí
y al otro día saber
que no viví lo suficiente para escribir un poema.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.