Me gusta verte, aunque sé que eres algo intocable,
inalcanzable, prohibido.
Sería una grosería burlar las leyes de las edades
y no sé cuánta regla más impuesta.
En ti brota la bella juventud, en tus ojos, en tu piel, en tu boca…
Y yo solo observo, callo y busco pretextos para verte de cerca,
para no perderte de vista, para adularte sin tanta palabrería.
En ti nacen mis deseos de amar como adolescente,
bajarme hasta tus años, y correr de prisa
tras tus pasos, muriendo por tocarte,
por sentir tu mocedad entre mis manos.
Recorrerte sin culpa,
romper las reglas impuestas,
olvidarme de los años, sentirme en ti,
y dejar de pretender que todo son coincidencias, solo para vernos.
Recorrerte la sonrisa,
los sentimientos,
la vida.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.