Fuiste algo inalcanzable,
que me tenía enamorada.
Una atracción que ambos
sabíamos que no tenía
un para siempre.
Un magnetismo,
hechizante,
del cual pensé
que no despertaríamos.
Pero todo acabó,
como en el sol
nuestras alas
se quemaron…
Aún mi corazón
te extraña ciegamente,
pero sé que ese amor estático
nunca funcionara.
Aun cuando él quiere seguirte,
y enamorarse de nuevo,
hay un amor que aunque inicie,
no vale la pena dejarlo crecer.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.