Yo a mis hijos,
a mis poemitas,
a mis intentos de Poemas,
al mundo los traje
únicamente a causar conmiseraciones
con la exhibición de sus patéticos abandonos
y sus miserables cuerpos.
Algunos obtuvieron ralas, mundanas limosnas.
Otros sólo se quedaron
en mentales masturbaciones.
Ustedes perdonen.
Ustedes disculpen.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.