Flores tan violentas XVIII – Mario Guzmán

Te amo, te amo como a una procesión de un santo bueno.

Te amo bajo el camino alado de mi comarca,

como un machete cortando pastizales,
como un cuchillo desmenuzando el maíz de nuestros días.

Te amo como a un faldón de serpientes,
como a una fruta cayendo a un río oculto del jaguar sin nombre.

Te amo, te amo entre un beso y un vestido blanco.

Te amo como una montaña verde crecida en los pinares de la mañana,
como un ahogo de un pájaro que trina al pedir su alimento.

Te amo con el pie desnudo de mi infancia
.

Te amo, aunque las cordilleras nunca quieran pronunciar mi nombre.


Descubre más desde Letras en órbita

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *