Las farolas ahora se prenden
con energía solar.
Antes eran de tortuoso cableado
para mi noche luminosa
en su pequeña ilusión,
en su hambrienta fantasía.
Muy pronto caí.
Muy pronto me salí
del sublime juego y reto
de la vida digna.
Presentaciones de poemarios
a las que asistía
como uno más del público.
Melacolía crepitante
para mi palabrera morgue.
Hoy las farolas se encienden
con celdas solares
para alumbrar el camino
de jóvenes corredores
en los parques. Delirante
pasado. A ratos
egoístamente feliz.
Conversaciones
universal carnaval
para olvidar
mi realidad.
Vivir por reflejo.
Irrisorios hurtos,
mendrugos mínimos,
que arranqué al pan de Eros,
al pan de la vida.
Anestesia: Brochazos, aletazos
de luz ebria. ¿Supra consciencia,
subconsciencia,
o sólo del mal florescencia?
Farsa grotesca.
Desperdiciar el tiempo
fue lo único serio.



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.