No encontraré ese que me inquieta mañana, tarde y noche.
Ese, aquel, otro, cualquiera, hará que mi sinceridad pueda llegar a plantearse mentir.
Deseo de saber me atormenta, busco y no encuentro ese motivo que absorbe mis pensamientos.
Adivinar en una cálida conversación ese que me camela cuando enciendo la luz.
El que al besarte me despierta, el motivo que hubo y habrá para seguir amándote.
Querer es poder y el motivo lo sabré, no hay día que no lo dude.
Y que me pregunte si lo encontraré.


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.